Remedios caseros para estas vacaciones

Todo el año esperando a las vacaciones… y luego, una vez ya en faena, hasta el detalle más tonto las puede estropear. Hoy te proponemos una selección de perlitas de la sabiduría popular: los remedios caseros más eficaces para diferentes afecciones que, por darse con mayor frecuencia en verano, pueden (intentar) estropearte los días más esperados del año. Tranquila: ¡no lo conseguirán!

Conjuntivitis: es una irritación de la conjuntiva, una membrana mucosa que recubre el ojo y que se mantiene húmeda todo el tiempo gracias a las lágrimas. En verano, el cloro de las piscinas, la arena de la playa y otros agentes pueden afectarla, provocando hinchazón y enrojecimiento. Síntomas: sequedad, sensación de tener algo dentro del ojo, lagrimeo y escozor. ¿Cómo aliviarla? Lo más importante es no frotarse los ojos, ya que se irritarían aún más, y utilizar gafas de sol para protegerlos. La manzanilla es un remedio casero perfecto para aliviarla: varias veces al día límpiate los ojos con algodón empapado en infusión de manzanilla (mejor si está tibia), y notarás la mejoría.

Gastroenteritis: es muy latosa y molesta, y acostumbra a aparecer con los cambios en la alimentación y en el agua que se bebe habitualmente. Generalmente dura sólo dos o tres días, lo justo para estropearte una semana de viaje. Para prevenirla, evita tomar agua no embotellada (procura además que esté siempre precintada), así como frutas y verduras sin pelar. Ten mucho cuidado con las ensaladas, con las salsas (especialmente si tienen huevo, como la mayonesa), y con los helados artesanos (por la leche, se corrompe muy fácilmente). Para aliviarla, bebe mucho líquido (el Aquarius es lo más práctico, aunque también puedes hervir agua y añadirle zumo de limón, bicarbonato, azúcar y una pizca de sal). También te ayudará a prevenirla si tomas en cada comida al menos un poco de arroz blanco.

Quemaduras solares: sin duda, la dolencia más frecuente de todos los veranos, en casi todos los destinos. No te engañes con autoexcusas como “estoy visitando una ciudad, no tirada en la playa”,  el sol y sus radiaciones te afectan tanto en la playa como en la cola de un museo: protección solar, siempre. Si aún así te has quemado, el aloe es uno de los mejores remedios para aliviar las quemaduras. Antes de aplicarlo (ya sea la hoja o un gel a base de aloe, lo encontrarás en cualquier farmacia), limpia bien la zona con agua fría y jabón, sin frotar. Si lo aplicas en una capa gruesa, como una cataplasma, el alivio será casi inmediato.

Imagen: Shutterstock

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2 Comentarios

  • Muchas gracias por los consejosque nos dais, el otro día tenía los ojos mal (no sé si conjuntivitis o no)  hice una infusion de manzanilla, la dejé enfriar y después me lavé los ojos con un algodón empapado con la manzanilla y me vino estupendamente , me alivió muchiísimo

  • Gracias por el consejo , el aloe me vino estupendamente

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