Protege tu piel: dermohibernación

En ciertas especies, como por ejemplo los osos, la hibernación es un mecanismo protector programado genéticamente como fórmula defensiva del organismo frente a las bajas temperaturas. Externamente se caracteriza por una reducción de las actividades manteniéndose el animal en un estado de letargo que lo hace parecer dormido. Algunas especies optan por ‘parapetarse’ en el interior de una gruesa cubierta que funciona como un escudo defensivo del exterior para evitar el frío y la desecación.

¿Y los humanos? No caemos en ese “sueño invernal”. Tampoco nuestro organismo se prepara creando reservas y “anti-congelantes” defensivos para combatir el frío. Sin embargo, nuestro cuerpo se ve afectado por las bajas temperaturas: “El frío -explica la Dra. Mar Mira- produce efectos adversos y es la estructura más externa, la piel en general y la del rostro en particular (la más expuesta a la intemperie) la que más acusa el invierno, que puede provocar efectos verdaderamente devastadores en el cutis, si no se le ayuda en la tarea de crearse una buena coraza defensiva anti-frío, protegiendo la dermis a través de reforzar, en profundidad, el manto hidrolipídico”. Esta es precisamente la base del protocolo de Dermo-hibernación facial de Mira+Cueto: un tratamiento dermocosmético, con supervisión médica, inspirado en los mecanismos defensivos de la hibernación animal.”

La piel fabrica por si misma una suerte de “crema natural”: el manto hidrolipídico- explica la Dra. Mar Mira-. “Es una auto-protección, mezcla de lípidos, agua y células córneas, cuya misión es funcionar como escudo o barrera frente a las agresiones externas”. El frío actúa sobre la piel alterando (y no precisamente para bien) la composición de dicho manto hidrolipídico, cuya capacidad defensiva que debiera aumentar para proporcionar una efectiva protección durante el invierno, por el contrario, mengua, disminuyéndose la aportación de células, grasa y agua al mismo.

De no compensarse esta carencia, el cutis queda más indefenso ante los ‘peligros’ del invierno, que no son pocos. A la cabeza se sitúa la vasoconstricción: los capilares a falta de resguardo, se contraen disminuyendo la irrigación cutánea. En consecuencia, las células reciben menos oxígeno y nutrientes, dificultándose su renovación y potenciándose su acumulación en la superficie, aportando a la tez un aspecto opaco y apagado.

Por otro lado, la disminución en la secreción sebácea provoca una carencia de lubricación y nutrición de la superficie dérmica que se traduce en sequedad, tirantez e incluso sensibilización. Y, por si esto no fuese bastante, el calor seco de las calefacciones (principal acicate del incremento de la contaminación ambiental en invierno) contribuye además a potenciar sobremanera la deshidratación, que favorece la aceleración del ‘marcado’ de líneas y arrugas y fomenta el descolgamiento cutáneo.

Para compensar esas carencias dérmicas provocadas por el frío , desde la Clínica Mira+Cueto proponen una fórmula magistral en clave cosmecéutica que actúa como un eficaz “abrigo” facial: “un potente combinado de Vitaminas A y E + Ácido Hialurónico puro en altas concentraciones conforman un cóctel de principios activos de propiedades similares a las del manto hidrolipídico natural pero reforzado: lo suficientemente estable y eficaz como para mantenerse en guardia sin degradarse y proteger la piel incluso durante los meses más fríos del año, logrando emular, a nivel dérmico, tanto las reservas extras como las corazas protectoras que emplean los animales durante su hibernación:

- Vitamina E: Conocida como la vitamina de la vida y de la juventud por su capacidad para frenar el envejecimiento, ‘captura’ y ‘desactiva’ los radicales libres y ejerce una eficiente acción protectora de las membranas celulares.

- Vitamina A: Previene el envejecimiento celular e incluso hay estudios que confirman que ayuda a prevenir la aparición del cáncer de piel, ya que, entre sus acciones antioxidantes, se encuentra la de contribuir a proteger al ADN de su potencial acción mutagénica.

- Ácido Hialurónico: Con una inigualable capacidad de captar y retener el agua (en un porcentaje de 1000 veces su peso) y de reconstituir las fibras de sostén de los tejidos, su gran poder hidratante se redondea con su potencial para estimular la circulación periférica y el ciclo de regeneración celular.

El protocolo de dermo-hibernación que proponen las doctoras de la Clínica Mira+Cueto consta de tres fases, realizado en un ambiente cálido y sosegado:

1. Limpieza y renovación en 3 gestos: limpieza de impurezas y desmaquillado, regados con una delicada lluvia de agua termal relajante y desensibilizante; peeling de renovación dérmica a través de lo último (y más eficaz) en dermoabrasión con aparatología de polvo de diamante que promueve una exfoliación controlada medida para evitar menguar la protección cutánea pero sí lograr que el cutis quede receptivo a los activos posteriores y, como culmen, detoxificación interior mediante un masaje de drenaje linfático facial específico, destinado a eliminar el excedente de líquidos, residuos....

2. Coraza hidro-vitamínica regenerante aplicando, en orden exhaustivo, los tres concentrados de principios activos puros sobre la piel: primero, perlas de vitamina A, después, perlas de vitamina E, para acabar con la aplicación de una capa de Ácido Hialurónico puro, para retener el cóctel de vitaminas en la piel, creando una barrera invisible ‘captadora’ de agua.

3. Oclusión y renovación dérmica a través de un suave masaje anti-estrés de digitopresión facial y aplicando, a posteriori, una mascarilla oclusiva con efecto nutritivo, aclarante y revitalizante que se retira con esponjas vegetales, agua tibia y ducha facial calmante de agua termal.

La duración aproximada del tratamiento es de 90 minutos, y el precio, de 150 € por sesión.

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