Piel perfecta en verano

Sin duda alguna, el verano es la época del año en la que más bonita suele estar la piel, gracias a ese toque bronceado y saludable que le da el punto justo de sol (por supuesto, con protección). Pero es también el momento en el que más solemos descuidar la hidratación y la protección, y al terminar la temporada, llegan los lamentos y la búsqueda de remedios para reparar una piel castigada, seca, deshidratada y sin vitalidad.

Pero no es tan complicado cuidar la piel para que se mantenga en buen estado todo el verano, tanto en el rostro como en el cuerpo. Descubre, en 5 sencillos tips, cómo conseguir que la piel que deseas te dure todo el verano y más allá.

  1. Mantente hidratada: es la base para una piel sana y bonita durante todo el año. Tu piel es una barrera que protege de las agresiones medioambientales como la polución, las bacterias o la pérdida de hidratación, y mantenerla bien hidratada ayuda a que esa función barrera funcione correctamente. La piel deshidratada luce sin vida y apagada, y es más propensa a todo tipo de daños. Hidrátala con fórmulas ligeras que la protejan de todos los agentes que la resecan en verano.
  2. Utiliza productos no comedogénicos, sobre todo si tienes la piel grasa y con tendencia al acné. Estos productos están formulados para no obstruir los poros, lo que es especialmente importante en verano, ya que el calor y la humedad hacen sudar, y el sudor sobre la superficie de la piel, combinado con cosméticos grasos, es lo peor para una piel propensa a las impurezas.
  3. Exfolia una vez a la semana, cuerpo y rostro. Tanto si luces un bronceado natural como si es “de bote”, mantener la piel bien exfoliada, uniforme y regular es la manera de que el color se mantenga durante más tiempo. Sin embargo, ten en cuenta que la exfoliación revela una piel nueva y más sensible que puede quemarse al sol más fácilmente: acostúmbrate a hacerlo por la noche, o esos días en que no vayas a estar toda la jornada de la piscina a la toalla.
  4. Calma y repara. Además de protegerse del sol, una vez que termina todo un día de baño y relax en la playa la piel pide a gritos que la cuides, la mimes y la ayudes a repararse. Elige un after sun o un hidratante que calme, refresque y ayude a regenerarse a la piel castigada, y aplícalo generosamente con un suave masaje.
  5. Cuidado con la depilación: sí, no quieres que se vea un solo pelo fuera de sitio… pero depílate con cabeza y respetando tu piel. Por ejemplo, no te depiles las ingles con crema o cuchilla (ni tampoco con cera, claro) justo antes de salir hacia la playa o la piscina, ya que la piel se irrita irremediablemente, y con la acción del sol, el cloro y la sal sobre una piel irritada solo empeorarás las cosas, además de favorecer la aparición de manchas.
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