Mon Paris, el vértigo del amor

Con el espíritu de una historia de amor apasionada embebida de esa seguridad temeraria y que se vive con la intensidad del instante, YSL Beauté revela la abrumadora expresión del amor inspirada en la ciudad de los enamorados: París. Guiada por su instinto y su sed de experimentar, liberada de las limitaciones,
las normas y los prejuicios del pasado, la amante de hoy es un espíritu libre y moderno que vive sus sensaciones, sus emociones y su sexualidad sin ataduras ni convenciones, y que vive con excitación el vértigo de un amor que arrastra y envuelve los sentidos para emprender un viaje a través de las pasiones del alma: Mon Paris.

Mon Paris, de Yves Saint Laurent

Para Yves Saint Laurent, París representaba la verdad, la pasión, la purea, la emoción y era fuente de inspiración inagotable en su trabajo: “Para esta nueva fragancia, he elegido tu nombre. Porque no hay nada más bello. Porque te quiero. Mon Paris”. Mon Paris es la fragancia de una ciudad marcada por el deseo, que se rinde y se abandona perdidamente al amor. Luminosa, embriagadora y carnal, ha sido creada por tres maestros perfumistas, Olivier Cresp, Dora Baghriche y Harry Fremont ignorando la estructura convencional y jugando con nuevos materiales y sensaciones para una experiencia chipre totalmente diferente.

Mon Paris, la fragancia

En su inicio, la bergamota de Calabria acidulada, la frambuesa fresca y la fresa se aderezan con una nota de pera jugosa y crujiente, a modo de preliminares hacia la euforia. Como un haz luminoso y penetrante, el corazón de Mon Paris es transparente, fresco y limpio. Es deslumbrante, luminoso, incandescente. Su combinación
de acordes de suave peonía, de absoluto de jazmín Sambac
de India y de infusión de jazmín de la provincia china
de Yunnan, crea un irresistible destello de feminidad, aderezado por la calidez amaderada del pachulí.
Un resplandor que envuelve la embriagadora nota
de la flor de estramonio en una hipnótica luminosidad. El acorde final rompe de nuevo con la tradición.
Reservado, por lo general, a la fase permanente,
el almizcle hace una sorprendente aparición,
vibrando y oscilando a lo largo de toda la fragancia; con tres tipos de almizcles blancos y carnales, que se mezclan,
de forma crucial y compleja, con las flores blancas para sumergir al embriagador chipre en un resplandor de un blanco cristalino. Estos almizcles, puros, refuerzan la amplitud y ligereza del corazón floral y del pachulí claro y luminoso, creando una insólita impresión de translucidez.

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La campaña

En la comunicación de Mon Paris, la modelo canadiense Crista Cober y el modelo parisino Jérémie Laheurte posan ante el objetivo de Billy Kidd para crear una campaña que refleja la esencia del amor, y donde Paris es el telón de fondo para una vertiginosa historia de amor.

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