Manos: los 8 hábitos que más las estropean

Son una de las partes del cuerpo que más utilizamos… y que menos cuidamos. A lo largo del día se ven agredidas innumerables veces por todo tipo de factores externos, que hacen que sean una de las primeras partes del cuerpo en mostrar signos de envejecimiento y las afean. Pero unas manos cuidadas son una de nuestras mejores cartas de presentación. Descubre cómo estás dañando sin darte cuenta tus manos y ponle freno desde ahora mismo.

  1. Abusar del agua caliente. Puede que pienses que lavándote las manos con agua caliente una y otra vez consigues que estén perfectamente limpias, pero quizá no sabes que cada vez que lo haces estás favoreciendo que se sequen y se deshidratan, además de eliminando su capa natural de protección contra las agresiones externas. Lávatelas siempre con agua fresca o templada, y no abuses a la hora de hacerlo.
  2. Exfoliar demasiado a menudo. La exfolaición es la mejor forma de conseguir unas manos suaves y eliminar las células muertas, pero si lo haces con demasiada frecuencia estarán desprotegidas frente a las agresiones externas y eliminarás su barrera protectora natural. Una vez a la semana es suficiente.
  3. Morderte las uñas: un hábito nada recomendable, que además de afear tus manos (y tus uñas) hasta límites insospechados lleva la suciedad y las bacterias a tu boca, perjudica el crecimiento de las uñas y hace que se vuelvan frágiles y se reblandezcan, y, por supuesto, arruina tu manicura.
  4. Utilizar lámparas UV: un paso fundamental para secar las manicuras semipermanentes y de larga duración, pero que hace mucho más mal que bien y favorece el desarrollo del cáncer de piel. Hoy en día hay otras opciones más seguras y menos agresivas para una manicura duradera.
  5. Entrar en contacto con productos de limpieza agresivos: cada vez que vayas a utilizar un producto de limpieza no olvides utilizar los guantes diseñados para ello, y así evitarás resecar y dañar tus manos innecesariamente.
  6. Utilizar disolventes con acetona: es uno de los químicos más eficaces para eliminar el esmalte, así como las uñas artificiales, de gel o semipermanentes. Sin embargo, la acetona deshidrata profundamente las manos y las uñas, y puede pasar a la sangre a través de pequeños cortes o abrasiones. Busca otras alternativas.
  7. No protegerlas: tanto del frío y el viento en el invierno (con guantes), como del sol y sus radiaciones en verano. Acostúmbrate a aplicar protector solar en tus manos, expuestas permanentemente, tanto en invierno como en verano.
  8. No hidratarlas: se tarda menos de un minuto, y el resultado se nota. Unas manos bien hidratadas son básicas para un look de belleza perfecto. Lleva siempre una crema hidratante encima: en el bolso, en tu lugar de trabajo… y acostúmbrate a usarla varias veces al día.
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