Guía para cuidar tu piel en invierno

Si en verano los peores enemigos de la piel son la exposición al sol sin protección adecuada, la deshidratación y la sequedad, el invierno no se queda corto. El frío viento evapora el agua de nuestra piel con mayor rapidez, haciendo que la hidratación natural de la piel desaparezca. Además, los cambios bruscos de temperatura al pasar de ambientes cerrados con mucha calefacción al frío de la calle también influyen, y mucho, en la deshidratación, que se traduce en una piel seca, descamada, apagada y falta de confort.

Natalia Gómez Segura, experta en cuidado facial de Olay, nos da las claves para que la piel no sufra los estragos del invierno: 4 cuidados y 5 hábitos a practicar a discreción. ¡Toma nota!

¿Cómo deberíamos cuidar la piel en invierno?

-       La limpieza es fundamental en cualquier estación del año. Debe ser adecuada al tipo de piel y realizarse mañana y noche, tanto si te has maquillado como si no.

-       Es importante exfoliar la piel para ayudar a eliminar las células muertas, limpiar más a fondo el rostro y darle vida (algo básico cuando la ausencia de luz solar hace que la piel se muestre más opaca).

-       Utilizar una crema hidratante, tanto de día como de noche, es un punto básico y clave para una piel bonita, sana y protegida. No te saltes este paso.

-       La crema de noche es asimismo esencial, ya que durante la noche, mientras dormimos, nuestra piel pone en marcha todos sus mecanismos de renovación.

Y si quieres saber qué hábitos deberías seguir a rajatabla para una piel perfecta, no busques más: te lo contamos.

-       Bebe al menos dos litros de agua (infusiones o zumos naturales también sirven).

-       Controla la temperatura de la calefacción: lo ideal es que esté rondando los 20 grados.

-       Utiliza productos (tanto de limpieza como de tratamiento) adecuados a tu tipo de piel, que aporten mucha hidratación. Si tu crema de siempre se te antoja demasiado ligera, opta durante los meses de frío por un bálsamo, fundente, suave y reconfortante.

-       Evita usar agua muy caliente en la ducha, pues traumatiza la piel y puede favorecer que se rompan pequeños vasos.

-       Come frutas frescas, a ser posible, con cáscara.

14 Votos
  • Compartir esta página:
  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • Digg

Comentarios cerrados