La crème de la crème

Como otros muchos productos de belleza de culto, el nacimiento de la Crème de La Mer fue casi por casualidad. En 1965 Max Huber, un físico aeroespacial, sufrió un terrible accidente que terminó con su rostro cubierto por severas quemaduras químicas. Puesto que ni la cirugía ni la ciencia le daban buenas expectativas, decidió buscar su propia solución, y después de doce años y seis mil experimentos perfeccionó la crema que le daría a su piel un aspecto increíblemente más terso y uniforme: nació la Crème de La Mer.

Aunque pudiera parecerlo por su tremenda popularidad, que la convirtió rápidamente en un objeto de deseo, su fórmula no contiene ningún elemento milagroso, sino algas marinas, vitaminas y minerales, la clave de la receta, que al trabajar en sinergia cargan de energía la piel.

Hubert inventó un proceso de producción tan preciso que cada partida de la célebre Crème tarda de tres a cuatro meses en fabricarse, con una tecnología sin precedentes en la industria cosmética, y una parte artesanal: cada frasco se rellena a mano para mantener inalterable su formulación.

Entre sus propiedades destaca su gran poder de hidratación y regeneración a través de una emulsión invertida, que aporta una hidratación superior en la superficie de la piel sellando en su interior el agua de la propia piel, y manteniendo una hidratación continua. Actúa como hidratante, como agente suavizante natural, como nutritiva y como contorno de ojos, ayuda a calmar hasta las pieles más sensibles, revitaliza, aporta luminosidad, exfolia suavemente y devuelve a la piel su suavidad, juventud y firmeza.

Sin duda, la Crème de La Mer es la crème de la crème de los tratamientos faciales, un producto de culto y objeto de deseo que no todo el mundo puede permitirse: el frasco de 30 ml cuesta 133 €, el de 60 ml, 238 €, y el de 250 ml, 785 €.

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1 Comentario

  • Posiblemente una de las mejores cremas que he conocido, no sabía nada de su historia y me parece muy curioso, Hay que reconocer que es una crema cara , pero cuando algo es bueno , no tiene precio