Cabello en invierno: 8 problemas, 8 soluciones

Tras las agresiones del verano, durante el invierno el cabello tiene que lidiar con otro tipo de problemas que se suman a la deshidratación, la fragilidad y la debilidad que arrastra por la acción del sol, el cloro y la sal. Según nos cuenta Valeria Costa, directora del centro de belleza capilar Aquarela, al igual que el resto del cuerpo, el pelo también está más débil en invierno. Hoy te presentamos ocho problemas comunes del pelo en invierno y te damos las soluciones. ¡Toma nota!

-       Agua caliente: uno de los principales enemigos del pelo en invierno. Solemos ducharnos y lavarnos el pelo con agua más caliente, que deshidrata, favorece la caída y provoca la descamación del cuero cabelludo, que a menudo se confunde con caspa. Solución: dúchate o báñate con el agua tan caliente como quieras, pero protege el cabello con un gorro de ducha, y lávalo, con agua más templada, una vez te hayas bañado. No es lo mismo someter al pelo al agua caliente durante 20 o 30 minutos que solo a la hora de lavarlo.

-       Deshidratación: durante el invierno solemos beber menos líquidos, lo que favorece que la hebra capilar se reseque. Solución: no olvides beber agua frecuentemente, un despiste tan simble puede empeorar visiblemente la salud de tu pelo.

-       Exceso de grasa: a menudo, durante el invierno se reduce la frecuencia de lavado del pelo, lo que a largo plazo puede provocar un aumento de grasa en el cuero cabelludo. Solución: mantén los mismos hábitos de higiene durante todo el año.

-       Pelo quebradizo: en invierno, el frío hace que la fibra capilar se endurezca y se rompa más fácilmente, especialmente después de procesos químicos como el tinte o las mechas. Solución: hidratar en profundidad, sobre todo después de una coloración, y no salir a la calle con el pelo mojado. Con el frío, el agua que se queda en el cabello se solidifica y favorece que la fibra se rompa.

-       Falta de brillo: durante el invierno solemos cuidar menos el pelo, y los factores que hemos comentado antes se suman para quitarle brillo. Solución: cuida el cabello con una mascarilla hidratante una vez a la semana, y déjala reposar durante al menos treinta minutos. Tu pelo lo notará.

-       Secador: al utilizar una temperatura muy alta, o acercarlo demasiado al cabello, exponemos al pelo a un calor intenso que no le hace ningún bien. Solución: muy simple, baja la temperatura del secador y no lo acerques demasiado. Al terminar, aplica aire frío por todo el pelo utilizando la función “frío” del secador: ayudará a que las escamas abiertas por el calor se cierren.

-       Caída: durante el otoño/invierno la caída del cabello se incrementa, entre otros factores, por la predisposición a comer alimentos más grasos, y porque el sistema inmunológico está expuesto al frío. Solución: evita el estrés, toma vitaminas para el cabello y cuídalo a conciencia.

-       Uso de complementos para la cabeza: gorras, sombreros, boinas… su uso constante y sin descanso hace que el pelo “no respire”, siempre en la misma zona. Solución: ve cambiando de modelo, lávalos a menudo para evitar la proliferación de hongos, y no los uses con el pelo mojado bajo ningún concepto.

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