Alimentos para el cabello

Un cabello bonito, sano, brillante y fuerte no pasa solo por utilizar productos adecuados a la hora de lavarlo o darle color, o protegerlo del sol y del uso de herramientas para peinado como las planchas o las tenacillas. Un pelo bonito es un pelo sano, y para que se vea bien por fuera tiene que estar cuidado y nutrido por dentro: hoy nos centramos en los alimentos que lo enriquecen y lo vuelven fuerte para que se vea bonito desde fuera.

Un cabello sano pasa, necesariamente, por un cuero cabelludo sano: si éste está enfermo, el otro lo dejará ver: falta de brillo, debilidad, cabellos frágiles y quebradizos, aparición de caspa… por ello, no descuides la salud de tu cuero cabelludo: un cabello bonito se construye desde su base.

El salmón es un alimento completísimo, rico en ácidos grasos Omega 3, y una importante fuente de proteínas de alta calidad, que, además, está cargada de hierro y vitamina B-12.

Vegetales verde oscuro: algunas verduras de color oscuro como las espinacas o el brócoli aportan una gran cantidad de vitaminas A y C, que entre sus múltiples propiedades, tienen mucho que decir a la hora de la producción del sebo que secretan los folículos pilosos, que sería el “acondicionador natural” del cuerpo para el cabello.

Las legumbres, como las alubias y las lentejas, tienen un importante papel en un cabello sano, ya que aportan una gran cantidad de proteínas, hierro, zinc y otros minerales esenciales necesarios para la belleza del cabello.

Los frutos secos, en especial las nueces y las almendras, son una fuente interesante de minerales fundamentales para la salud del cabello y del cuero cabelludo. Aportan selenio, ácido alfalinoléico y zinc, necesarios para que el cabello crezca sano y con fuerza.

La carne de aves como el pollo o el pavo aporta al cabello proteínas de alta calidad, así como hierro con un grado de biodisponibilidad muy alto, lo que facilita que el cuerpo pueda absorberlo fácilmente. La deficiencia de hierro está muy relacionada con la debilidad del cabello, así como con su caída y con la pérdida de brillo.

Huevos: son una importante fuente de proteínas para el cabello, y además son muy ricos en biotina y en vitamina B-12, dos nutrientes básicos para la belleza.

Los cereales integrales ayudan desde a los dientes al sistema circulatorio, y, para el cabello, suponen una dosis diaria de salud a base de zinc, hierro y vitaminas del grupo B.

Las ostras son todo un filón tanto a nivel de salud como de belleza. Además de aportar gran cantidad de vitamina B-12 contienen un alto grado de zinc, y son uno de los alimentos más ricos en yodo, básico para mantener en orden el nivel de energía y el correcto funcionamiento de las células. Además, están muy relacionadas con la fuerza del cabello y las uñas.

Lácteos: el calcio presente en la leche, el yogur, el queso y otros lácteos es un mineral muy importante para el crecimiento del cabello, y es, además, una fuente de proteínas básica para la nutrición del organismo.

Las zanahorias son una fuente excelente de vitamina A, que asegura un cuero cabelludo sano y es fundamental para la vista, y son esenciales para un cabello brillante y bien acondicionado, así que ya sabes: ¡inclúyelas en tu dieta! Además, ahora en verano te ayudarán a conseguir un bronceado sano y duradero gracias a su alto contenido en betacarotenos.

Imagen: Gtresonline

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