5 tips para ser la reina de la playa

De las imágenes que muestran la televisión y las revistas con la playa como escenario a la realidad, hay mucha diferencia. Cuerpos perfectos que salen del agua como si fueran la Venus de Botticelli, melenas onduladas que se mecen al viento impecablemente despeinadas, pieles doradas que resplandecen al sol… en el set de una producción de moda, es posible, pero en la realidad se transforman en cabellos enredados, pringosos y resecos por la acción de la sal y la arena, piel que aún no ha visto el sol y se muestra blanca y apagada, arena pegada que dificulta la aplicación del protector solar…

Hoy te vamos a dar las cinco reglas para que luzcas lo mejor posible en tus jornadas de playa. ¡Ponlas en práctica!

  • Cabello recogido. Y cuanto más largo lo tengas, más importante es que lo recojas. ¿Por qué? Porque la combinación de viento, arena, sal y cabello suelto solo puede dar lugar al desastre, y a que a la hora de desenredarlo tengas la tentación de cortarlo directamente. Un recogido trendy, cómodo y práctico es la solución a esos incómodos mechones que se enredan y se pegan a la piel. Y mejor un moño o una trenza que una coleta, por los nudos.
  • Maquillaje waterproof: no se trata de ir a la playa maquillada como si salieras por la noche, pero tampoco de ir con la cara lavada si no te sientes cómoda. Un toque de máscara waterproof, protector solar con un poco de color, brillo en los labios y colorete en crema o gel que resista al agua te harán verte mucho mejor.
  • Uñas perfectas: este verano olvida los efectos glitter y pailleté y opta por tonos vivos y alegres en manos y pies. Y si te atreves, con un toque de nail art (sin caer en el look poligonero).
  • Aprende a dominar el arte del pareo: un pareo es todo lo que necesitas para ir de la playa al chiringuito, o del hotel a la playa. Elige uno grande, liso o con un estampado atractivo y que te favorezca, y aprende a anudarlo de forma que te permita cubrirte como si fuera un vestido. La forma más sencilla es colocarlo por detrás justo por debajo de las axilas, cruzarlo por delante y anudarlo en la nuca.
  • Protégete bien del sol: gafas de sol, sombrero o gorra, y un protector solar que no deje restos blanquecinos ni sensación de pesadez y que, a ser posible, sublime tu piel para que se vea más bonita pese a que aún esté muy blanca.
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